Con el alma profundamente apenada y la tristeza haciendo sus tareas en mi espíritu; con el corazón apretadísimo y la rabia apoderándose repentinamente de mí, estoy en la soledad y en la monotonía misma. La construcción se hace entre varios, porque somos humanos y yo uno de ellos; debo depender de algunos para el cimiento, sin embargo no avanzo, no puedo hacerlo. Estoy tan dispuesto a que todo salga bien pero no pongo de mi parte ya que alzo mi mano y no toco nada; avanzo pero no encuentro el caminar. Lo siento mucho muchachos, no quiero parecer un estúpido pero de verdad que no puedo. Ya estoy agotado y la pequeña llama del gigantesco túnel que mantenía mi esperanza se está apagando de a poco; y me voy quedando solo en este encierro. La libertad ya fue historia y el amor solo un capricho; perdónenme queridos amigos por no poder estar mas con ustedes, lo siento por mis torpezas pero créanme que solo quise dar lo mejor aunque parezca lo contrario.
Debo partir muchachos, sé que el dolor puede ser inmenso o tal vez sea una descarga para algunos el que yo me vaya. El agradecimiento estará siempre en mi corazón por muy fuerte que sea el dolor, este sentimiento no me lo arrebata nadie; pero es mas grande este sufrimiento y solo debo irme y dejar que ustedes construyan sus hogares como símbolo de sus vidas. Es lo único productivo que puedo hacer por el bien de nosotros en conjunto.
El deseo mio y desde lo profundo de mi corazón es que todo surga bien y el camino los lleve por los sitios mas increíbles y deseados por ustedes; yo por mi parte estaré, no hay preocupación de aquello. Solo la tristeza se convierte en mi enemiga y el anhelo es el espejo que refleja mi espíritu.
