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miércoles, 29 de septiembre de 2010

Dolor.

Soy una máscara sonriente que alegra a quienes están a su alrededor. En donde deben estar los ojos hay diamantes brillosos con una luz resplandeciente. En donde debe estar la boca, es un espacio sonriente que refleja la libertad de mi gente oprimida. Es una hermosa máscara con ropa de payasito mostrando delicadeza y amor sutil y tratable.

¡Pero no! yo no soy esa máscara, eso es tan solo un anhelo de mis deseos; detrás de esa cáscara bonita hay un hombre, un hombre con sentimientos que reflejan dolor; un dolor tan inmenso como un frágil cristal en medio de las llamas ¡Si! En el mismísimo abismo de mi vida me encuentro, donde la inseguridad y el miedo juegan su rol mas importante para perturbar mi alma. La música mas entretenida se perdió; la fruta mas deliciosa ya no está; el rostro mas bello no existe y ahora, solo queda un inmenso dolor; que enloquece, que dilata la defraudes, y deja al descubierto mis temores y los ojos de los buenos y malos deseos de quienes me observan.

Es el dolor profundo de mi alma que llora tu partida, que no ve tu pertinencia, que no te siente cerca.

Finalmente me alejo de ti muy despacio y voy quedando en la oscuridad fatal e infame para mi mente.

Puño apretado

Ya los miedos salieron a flote; las preocupaciones tienen su lugar y el lamento acompaña al anhelo en su puesto. Con una fuerza enorme permanecen allí. Oigo el ruido de mis quejidos; lloro cuando escucho el murmullo de mis peticiones de ayuda, pero aquí sigo en pié y continuando el camino que a menudo, me sale con estorbos.

Con mi puño apretado continuo el camino, no sin estorbos. Las tinieblas me salen al paso ahogándome con su oscuridad completa; estoy ya acostumbrado, y resignado ante sus intenciones.

Mi mano está golpeada y apretada; estoy lleno de temor, de angustia, con sensación de desmayo me quedo inmóvil para luego pensar en que hacer. Pero nada, nada puedo hacer porque la soledad es mi única compañía y la espontaneidad no la obtengo.

Sueño con el amor, sueño con la vida, sueño con tu rostro luminoso, y sueño con la libertad. Sueño con el cielo y con mi alma descansando, pero abro los ojos y estoy en el centro de un cerro en medio de la noche invernal.

Obsesión

Pasan los días, las semanas, los meses y los años,
y la obsesión me perturba y me persigue siempre a donde voy.
Cada vez que arranco y la enfrento, esta me invade con todas sus fuerzas:
¡lo he descubierto! ¡Sí! ¡Es la obsesión!
¡la gran pesadilla y cruz que lleva mi espalda y debo cargar día a día!

Estoy solo cuando me visita
y la inferioridad domina mi mente por completo:
las nubes grises de lluvia arrolladora con desesperanza cubren mi siquis,
y conozco rituales propios de mi persona.

Absurdo me siento al no poder sostener nada, ya que cada vivencia y experiencia
es un sin fin de preguntas y respuestas en las cuales,
se me crean mundillos tremendos,
que son como verdades absolutas sin saber que quizás exista,
un paraíso terrenal hermoso al otro lado

¡Ni siquiera estas palabras sirven y pienso que estoy sano!

¿Dónde está la comprensión de ustedes, que me habían prometido?
¿Dónde está mi compresión que yo mismo prometí?
La felicidad ¿Dónde está refugiada?
Las fuerzas ¿Dónde las puedo encontrar?
¡Y la espontaneidad! ¿En dónde se encuentra ese gran remedio de todas estas obsesiones?

Veo que no avanzo y me quedo atrás y sólo en el camino
¿Cuántas veces ya lo he dicho?
Tu caminando en lares preciosos y yo en estas tinieblas que se ríen de mi confusión.

¿Alguien puede ayudarme con esto o debo hacerlo completamente solo?
Si es así, llamen pronto a los médicos,
llamen a las secretarias, quiero que tengan tiempo disponible para mí:
necesito ayuda y sólo no puedo
¿acaso nadie tiene una respuesta ante mi desesperación?
Esta es mi súplica y no aguanto mas cargarla;
La cruz se me hace mas pesada y el ver que el mundo sigue igual, es una tortura que día a día
crece dentro de mi alma.


Mi soledad

Estoy aquí sentado en medio de la soledad; me salen lágrimas de mucho dolor por no poder estar allá con los otros. Sé perfectamente que hay quienes me recibirán con sus brazos abiertos a mí, pero tengo miedo de ser un estorbo y una molestia para ellos como me lo han hecho notar en diversas ocasiones. Con desesperanza convivo con esta soledad y junto a la tristeza me desahogo por esta cruel vivencia. Enfrento el temor, el miedo de estar así siempre, de verme incapaz de sustentar las situaciones como lo hacen los demás. La búsqueda es quien me mantiene esperanzado en la vida; pero veo enfrente de mis ojos como los salones donde está exactamente lo que necesito, tienen sus sillas ya ocupadas y si llego aunque sea a asomarme por la puerta, los rostros de los participantes me observan horrorizados porque me consideran un ente anormal

¡Pero aquí estoy todavía! Como una verdadera mentira enfrento esto sin explicación alguna; mas, el deseo y mi anhelo son los consejos que escucho y no puedo alcanzar. Al final me quedo donde estoy y con valentía me paro y me voy a casa sonde el encuentro conmigo y mi tranquilidad vuelve a mí por un momento.

Amor desde lo lejos.

Me pregunto ¿quién eres? Me pregunto ¿quién serás? Me pregunto ¿De dónde vienes? Realmente quiero saber todo sobre ti.

            Muy pocas veces te he visto pero con eso basta para que hayas cambiado mi presente. Me has cautivado; has hecho que mi visión hacia ti sea diferente a como veo a los demás. Sin embargo para ti soy solo un extraño, un desconocido, uno del montón que hay en este planeta. En cambio yo te veo como única; te miro y desaparecen los demás para que mis 2 ojos contemplen tu belleza. Seré un bicho raro sin importancia para ti; pero tu ocupas un lugar muy especial en mi corazón.

            Es una estocada verte, es un cuchillazo mirarte, un dolor tan profundo cuando tu rostro y tu cuerpo se cruzan por mis tristes ojos con deseos de llorar.

            Me pregunto ¿quién soy para ti? Me pregunto ¿quién seré para ti? Me pregunto ¿de dónde vengo? ¿Quieres saber quien soy?


¿Y el invierno no se va?

A veces veo a la esperanza como una flama entremedio del viento. Está allí al sonar del teclado, expectante a llenarme con su fuego caluroso de amor; solo ella puede darme oportunidades para continuar esta lucha que apenas la sostengo y apenas se la pueden quienes me ayudan. Es un juego lo que hace conmigo; observa detenidamente lo que desea mi corazón; mira fijamente los anhelos de mi alama y quiere ayudarme. Hace que piense que existe un verano que me espera; sin embargo se aleja poco a poco y el invierno no se retira. Permanece allí constantemente inundando mi ser; solo horas malgastadas de ayuda; solo oportunidades perdidas por la estupidez, por la incomprensión, por el rechazo, por la maldita obsesión ¿No se va esta estación? ¿Cuánto durarás? Rebélate ante mí y dime que pretendes ya que veo que mi adversario tiene los caminos para poder seguirlos, pero no los da. No tiene tiempo, no quiere, no le interesa, y finalmente enfrento con mucha tristeza y con falta de valentía este invierno que solo ríe al verme confundido ante sus propuestas.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

El delirio final

Ya mi cuerpo está cansado y mis manos no soportan mucho peso. Sentado en estas sillas antiguas y en esta cama que me recibió siempre, son los sitios que mas ocupo. Con profundo anhelo y alegría recuerdo ese pasado que viví y que fue inolvidable. Donde conocí los valores de la vida, los buenos consejos de  quienes habían vivido más que yo. Cuando escuché voces que me levantaron de la mugre y manos que me llevaron por verdaderos paraísos terrenales. Gracias por todo ese amor que me entregaron; se los agradezco eternamente.

            Pero me es irremediable olvidarme del infierno que fueron, las  voces que me hundieron; que me hicieron creen que era un  estorbo para sus vidas y produjeron que me creyera un bicho raro entre seres humanos. La muerte de quienes partieron y dejaron una herida imborrable en mi corazón. Todavía los recuerdo a pesar del avance de los años. Y ahora donde estoy, me salen lágrimas profundas por no tenerlos aquí a mi lado. Imborrable ver como a veces derramabas el amor de un corazón, y yo desesperanzado en la oscuridad. O cuando me levantaba de la tierra y verte tan infeliz. El miedo era mi pesadilla; la soledad una cruz en mi espalda y la obsesión mi gran muralla de mi existencia.

            Ahora estoy aquí solo, viejo y delirando. Espero encontrar la paz que no alcancé a gozar en este mundo. A lo mejor estaba cerca, quizás lejos. Puede que no haya luchado lo suficiente como puede que esta solo huyó de mi vida. La esperanza me mantiene expectante a vísperas de saber que mi alma descansará en esa paz que todos deseamos y sé, lo sé perfectamente que allí esta con los brazos abiertos para recibirme.

La película de mi anhelo.

Estoy en un cine donde llenos están los asientos; no hay espacio alguno para colocarse, pero alcanzo a estar en un lugar bien ubicado. El público parece sonreír y me pregunto ¿porqué será? Le presto atención al filme y veo nada más y nada menos que el reflejo de sus vidas y sus situaciones cotidianas. Ellos representan un hermoso barco que choca con glaciares constantemente; a veces se sienten angustiados; otros lloran amargamente; algunos pierden la esperanza total; pero todos logran pasar el glaciar enorme y destructor. Todos sonríen y se abrazan como si fuera un triunfo enorme ¡y cómo no! Si pudieron pasar una barrera terrible.

            Así viven constantemente y no se avergüenzan ni se humillan, sino que comparten sus experiencias mutuamente para desahogarse y compartir el amor que cada vez mas lo sienten en sus venas y sale por sus poros. El público llora emocionado por mirar sus experiencias; se observan entre ellos para profundizar en sus obstáculos que los han hecho más y más fuertes. Algunos se burlan de los más débiles, otros los ayudan a seguir el camino, mientras los demás solo los ignoran.

            ¿Pero y yo? ¿Por qué no sonrío al término? ¿Por qué no me emociono al final de la película como los demás? Ya tengo mi respuesta. No he vivido lo que ellos han pasado. Intento integrarme e introducirme en el filme, pero me siento viejo e incapaz de hacerlo. El glaciar es algo que no puedo enfrentar; no tengo ánimos ni fuerza; no soy capaz de mantenerme en el barco que está aburrido y cansado de mantenerme a flote. Y aquí sigo, en medio de la niebla cuando anochece y un nuevo amanecer me espera para continuar este delirio.

Día Gris

Cuando mi mente se nubla
y el puño está muy apretado,
hasta sonrojarse como un avergonzado;
mi alma apenada y sin salida interrumpida
como la desdicha
de un verdadero desquiciado,
y una femicida.

Mi conciencia pesada ya por mis pecados.
A  la derecha el corazón oscurecido,
y a mi izquierda mis deseos apretados,
lanzados al aire y caídos bruscamente en el camino.

Caen al suelo y no dejan de ser pisoteados:
algunos no se dan cuenta,
otros si,
y vuelven a basurearlos.

            ¿Qué pretende la vida?
            ¿Golpearme gasta destruirme?
            ¿Quebrarme el corazón en mil pedazos hasta hundirme?

            Dudo que haya sido enviado para esto,
            a sobrevivir a un manantial hinundado de veneno.
            No hay ni una sonrisa en mi rostro,
            y menos una carcajada desde hace tiempo.

            A esto he de mantenerme,
            como un explorador tratando de cruzar el pantano,
            y que sin fuerzas se va quedando,
            para que al final sin fuerzas sea devorado.




En el mismo lugar.

En el mismo camino voy; aquel de tierra; aquel rodeado por las áreas verdes; ese que me conduce a recibir lo mismo ¿Porqué no cambiar de rumbo? ¡No puedo! Mi conciencia me dice que continúe por aquí.

Recibo de los árboles esas ricas frutas de todos los días que me alimentan para continuar segundo a segundo; llego al final de este camino y me topo con las tablas que trabajadas por grandes hombres me detienen para deleitarme los ojos con el bello campo ¡Pero siempre es lo mismo! ¡Mi conciencia me dice que continúe por aquí!

Gracias a estos lugares que me maravillaron con su hermosura. Pero necesito conocer otros campos; necesito conocer otras nieblas por las noches; necesito probar otra miel. A lo mejor no me hará bien, pero no la consumiré en exceso para que así no me caiga mal y aprender a escoger la que sea rica y deliciosa.

Quiero saber lo que está al otro lado del cerro; quiero saber lo que está al amanecer en el despertar; deseo con fervor conocer, lo que sé, que me espera con los brazos muy abiertos para sumergirme en su mundo maravilloso.

Lágrima profunda

No puedo quitarme de la cabeza la felicidad que viví; no puedo sacarme de la mente el paraíso que sentí en mi sangre; ¿cómo olvidar aquello? Si fue algo hermoso. Me siento a meditar lo que vivo ahora; siento el órgano sonar muy de cerca. Es mi única ayuda para sacar la lágrima que está en lo más profundo de mí ser. Estaba allí esa lágrima, no podía salir de las paredes de mi espíritu. Suena y suena el teclado, y va saliendo el llanto a través de mis ojos. Rezar, gritar, arrodillarme, intentar sostener aunque sea un dedo. Pena siento de tu partida; pena siento de mi soledad; pena siento de mi obsesión y de no ver la otra faceta hermosa de aquello, y crearme un mundillo que quizás no exista, pero para mí sí. Pena de mirar como muchos no disfrutaron conmigo en la alegría, y ahora recuerdo eso con un gran anhelo. Mi sentimiento estaba allí, mis emociones eran una, y el piano seguía sonando a medida que mi lágrima salía por mis ojos y bañaba mis pestañas. Descendía por mi mejilla junto con otras que le seguían. Ni un solo foco me iluminaba, todo lo contrario, se apagaban cuando me acercaba a ellos. Este martirio me tiene así; creando una poza de lágrimas en mi corazón, estas salen hacia fuera. Sentía esto como nunca. Es igual a que si yo mismo hubiera explorado dentro de mí. Es la lágrima profunda.

Lo último

La pistola está apunto de estallar en la cabeza; el cuchillo está afilado para ser enterrado; la luz está apunto de apagarse para siempre; y la puerta no tendrá ninguna llave para ser abierta. El llanto de mis ancestros me persigue; la impotencia corre y corre en mi sangre; la rabia es lo único que avita en mi mente, y la desesperación no deja que abra mis alas para volar. Encerrado en una mar sin control. El ver como el sol te alumbra desde la mañana hasta el atardecer, y en cambio yo, solo en un desierto hirviendo de fuego que no me deja escapar. Sumergido por tanto tiempo en un río que pareciera que desquita su furia contra mí. Apenas me sostiene este lugar y espero que sea el único capaz de sostenerme, como nadie lo ha podido hacer.

Hasta siempre

Veo el presente, sin antes recordar lo que juntos vivimos. Que bellos recuerdos tengo de ti; abrazados estábamos en el día caminando por la plaza de nuestra ciudad; en las tardes de invierno mirábamos la lluvia caer lentamente; nuestros besos nos unían mas y mas; y en la noche desnudos nuestros cuerpos se juntaban en la unión mas maravillosa que pude haber tenido en mi vida. Sin embargo, hoy te dejo para siempre; hoy veré partir tu corazón como alguien parado frente al tren, y se despide de su ser mas querido que parte a la guerra. Así se siente mi corazón hoy al darse cuenta que te irás. Deseo para tu vida lo mejor; que cada segundo sea llenado al máximo con el más dulce amor; el valor sea tu escudo; la libertad te haga volar por sitios maravillosos que te hagan día a día mas feliz. Yo me puedo quedar así tranquilo, mas, tu recuerdo quedará marcado para siempre en mi corazón, porque lo que dejaste en mi fue una huella tan, pero tan imborrable, que será mi tortura en el lapso de querer olvidarte. Porque te amé mucho; te amo bastante; y te amaré por siempre. Nunca te olvidaré. Bendito sea el segundo que nos conocimos; y bendito también sea el segundo en que partirás, porque quizás estarás en un lugar mejor. Pero yo en tu vida seré único. Veo el presente, y es hora de seguir adelante llevando la estocada en el pecho. Gracias por lo momentos bellos que vivimos; gracias por las noches en que unimos nuestros cuerpos, nuestra alma, y nuestro corazón; gracias por las veces en que me brindaste protección; gracias por los errores que cometimos ya que nos unieron mas. Gracias eternamente por todo el amor que nos entregamos mutuamente. Y con un nudo en la garganta; con lagrimas en mi rostro no te digo adiós, sino, Hasta siempre. Nunca te olvidaré.

Traición

Mis ojos eran dirigidos siempre para ti; mi mirada quedaba paralizada al verte fijamente; yo te observaba desde un sitio tan profundo, en el cual te encontrabas en lo más alto y acudía a ti para poder subir un escalón día a día. Te acercabas diariamente, y mi corazón latía y palpitaba de nervios, combinados con una ansiedad de disfrutar de un momento contigo. ¿Qué podía ser mejor que tu? Con tantas ganas deseaba verte, ¡y lo lograba! Pero solo te conocía en el exterior; ¡Sal de la niebla; ¡muestra tus entrañas!; ¡deja mirarte desde lo profundo de tu espíritu! ¿Qué es esto? Me hiciste caso, saliste de la silueta y al fin descubrí quien eres. Tus  manos saludaban amorosamente hasta que te daba mi espalda y tú proseguías a enterrarme una profunda puñalada; tu corazón solo se guía por la envidia y te alimentas del llanto de los demás ¿Cómo pude estar al lado de tal horrorosidad? ¿Cómo soporté tanta maldad en mis manos? Tu pasatiempo favorito es espantar y angustiar un alma débil, y tu diversión se centra en el sufrimiento de aquellos que solo quieren amar. El verte con seguidores me entristece, al fijarme como se desvían y te siguen en tus horribles engaños. Apunto estuve de nadar en tu profundo mar. Hasta que saliste de la silueta y me dí cuenta del remolino con sangre que me iba a empapelar por completo. Hubiera deseado pasar de largo, antes de haberte conocido. Aunque esta experiencia me hizo más fuerte, dejaste huellas imborrables en mi alma, ya que no me olvidaré de tu traición jamás.

¿Y tú?

Yo, caminando en la autopista de la alegría; rodeado de una manera impresionante de la sonrisa de la gente. Yo, estando abrazado de la roza mas clara y hermosa de todas sin que ella ponga mayor rechazo, me alegro de que mi espíritu esté al compás de la pura armonía. Pero ¿y tú? Veo como los ojos se ciegan ante la desesperación de querer el poder. Veo como las manos sangran al golpearse unos con otros. Miro como la rabia se apodera de la mente de personas indefensas, utilizadas para la separación de quienes algún día quisieron estar juntos. Solo te miro desde lo lejos, y a pesar de estar en este hermoso lugar, me entristezco de que no estés aquí. Por que quiero que conozcas la felicidad; quiero que conozca una sonrisa; quiero que aprendas a vivir. ¿Y tú? ¿Dónde estas? En un sitio donde la ira parece ser una reina; donde la angustia es algo cotidiano; y la intolerancia y diferencia parecen ser sus mayores características. ¿Cómo te traigo hacia acá?

Miedo

Me comparo con alguien sentado bajo un foco, que solo tiende a agachar la cabeza y cruzar sus brazos alrededor de las rodillas. Comparo mi alma con una flor marchita en medio de un gigantesco campo. Es increíble ver como yo ando en sitios llenos de polvo y tú caminas entre rosas que te alegran con su hermosura. Es increíble como yo busco de beber ya que tengo sed y tú derramas la botella llena de agua como si fuera un estorbo para ti. Tengo miedo, mucho miedo. Cuando veo que me alejo de mí sueño; cuando siento que tu cara ha sido dada vuelta hacia mí; cuando llega la desesperación a visitarme y perturbarme en mi caminar. ¿Puedes entenderme? ¿Puedes saber lo que siento por dentro? ¿Te das cuenta como la vela que iluminará mi vista se está apagando poco a poco? ¿Y porqué? ¿Porqué a mí? Esta pesadilla lleva un minuto, y parece una eternidad. Tengo miedo. Se apodera la inseguridad en mí y lo único que quiero es paz. Se apodera el deseo maldito de retroceder el tiempo y lo único que quiero es limpiar lo que antes estaba sucio. Miro hacia delante ¿hacia dónde pueden ir mis senderos si no veo nada? Intento caminar ¿Pero si estoy cansado y no hay nadie a mí alrededor como para lograrlo? Solo me arrodillo y ruego para que la mañana llegue pronto. Pero siempre amanece nublado, y me prepara otro día gris, para otra noche oscura y eterna.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Solo un momento

En ciertos momentos ando por hermosos Lares; las flores me tocan muy suavemente, acarician mi piel y el pasto se acuesta para recibirme en mi estancia de placer. Si pareciera que donde voy los campos se alegraran. Pero solo dura un momento. Porque sé que pronto terminará. También se alegran los ríos que cruzan este verde prado y las rocas atentas están para ofrecerme su descanso. Pero solo dura un momento. Porque sé que pronto terminará. ¿Cómo no estar feliz ante tan magnífica acogida? ¿Cómo no disfrutar y agradecer ante tanta belleza que entrega todo para mí? Es para emocionarse ¿verdad? Pero solo dura un momento. Porque sé que pronto terminará. Muy pronto.

Te siento

Te siento cuando camino en el amanecer; te siento cuando camino en el atardecer; cuando camino al acostarse el sol; al anochecer. Camino por las plazuelas y tu presencia se me viene a la mente; camino por la orilla de la playa y mi corazón late al acordarse de ti. Si pareciera que las gaviotas tuvieran voz y me hablaran de ti, de cómo quedaron maravillados con tu belleza. Si pareciera que las olas me hablaran de ti, y me dicen todo el amor que llevas en tu alma, una vez  que estás conmigo. A través de los mares te siento; a través de los campos te miro; entre las nubes oigo tu voz y me desespero al no tocarte y sentirte al lado mío. Pero a la vez me conformo, porque sé perfectamente que tu mejor hogar y donde estarás con calor, es vivir dentro de mí.

Tócame el piano.

Voy caminando por el gran salón en busca del cuarto en el que alojas tú -gran inspiración de mi vida-  para sentarme allí y escuchar los grandes tonos del piano. Y tú sentada y preparada para brindarme lo mejor de tu talento.
            Grande sea tu belleza; grande sea el juego con tus dedos; grande sea lo que brota de tú ser y que me inspira a expresar lo mas profundo de mi corazón como medio de desahogo. Grande seas tú por poner a mis oídos en fiestas cuando oyen del piano. Por que entre nosotros solo hay amor puro; amor verdadero que  comienza contigo, sentada frente al órgano y culmina conmigo, sentado y escuchando lo que sale de ti. Amor verdadero y puro; amor sin mentiras, es lo único que puede existir en tu alojamiento, y que viaja por todo el salón. Grande sea nuestro amor en compañía del piano.

Te necesito

¿Para qué tenerlo todo, si tan solo tú me satisface? ¿Para qué tocar lo innecesario, si solo a ti te necesito? ¿Para que escribir pensando y pensando, si mirándote fijamente me inspiras a crear el mejor arte que puede haber dentro de mí?
Tan solo a ti te necesito para poder seguir en pié. Lo único que quiero estar a tu lado para siempre. Lo único que deseo es tener tu presencia cerca de mí. Larga vida a tu corazón. Larga vida a tu esencia. Larga vida a ti. Porque solo en ti, he encontrado el sentido ha cada uno de mis actos, y si te vas, vivirás por siempre en mi corazón. Te lo prometo.

Nostalgia

Como no recordar esos caminos que visité tantas veces; aquellos caminos que me recibieron con tanto amor y paciencia cuando andaba en un lugar perdido. Esos sitios que se entristecías al verme con una lágrima en la cara; con una desilusión en el corazón; con una angustia agobiando mi alma.
            Como no recordar esas calles que me vieron feliz y sonriente; cuando venía contento después de haber conocido la humildad; después de haber cumplido una meta propuesta. Recorría y recorría lugares, y siempre me acogían con su belleza, y yo me alegraba al mirarlas y descansar en el verde campo, o al bañarme en el inmenso mar. El sol me iluminaba día a día y pensaba en todo lo bello que hay dentro de mí y que nadie más se me parece. Soy alguien único. Único e inigualable. Avanzaba y avanzaba en esos Lares que miraban mi felicidad dentro de mi espíritu.
            Con un profundo anhelo recordaba el pasado y como lo disfruté. Con profundo anhelo recordaba aquellas pesadillas superadas que me hicieron ser más fuerte y resistir ante cualquier tentación que el mundo me ofrecía. Con profundo anhelo recordaba las veces que los tome de las manos y dejamos nuestra huella imborrable en la arena.
            Nunca lo olvidaré, y aunque llegue el día de mi muerte y me convierta en sencillas cenizas, mi alma llevará el recuerdo de la bella nostalgia que aconteció en mi vida. Y la llevaré por toda la eternidad.

Amor

Háblame con la voz de la ternura;
háblame con la voz de la vida,
y háblame con tu voz llena de dulzura
que en mi piel de a poco se agudiza.

Porque mi corazón palpita y se alegra
cuando ve salir de tu boca
esas palabras capaz de consolar cualquier pena,
cuando miro tu sonrisa,
el brillo de tus ojos,
y esas manos calurosas tan sumisas.

¿vez como mi corazón palpita locamente?
¿Vez como te imploro como un demente?
¿Te das cuenta como de cerca me esfuerzo por estar contigo?
¿Y apoyar mi cabeza, ambos desnudos en tu ombligo?

Nos sumergimos  mutuamente en una mar incontrolable;
en un océano lleno de bendiciones;
en un viaje que deseamos, nunca acabase,
y despertamos los 2 en unsin fin de dirreciones,
para seguir amándonos momento a momento,
aunque sea bajo el mayor tormento.

Háblame todos los días con la voz del amor puro y verdadero.

Oscuridad

Camino por la habitación de mi espíritu; escucho la música de alma; exploro las zonas más íntimas de mi vida, y observo como mí ser, es un regalo hermoso para los demás. Una prenda infaltable para los que me aman de verdad. Pero algo pasa; solo veo a mí alrededor sombras grises que me siguen paso a paso; llantos por todos lados; veo antorchas encendidas con una luz completamente fosforescente. Extiendo mi mano para sostener aunque sea una. Sin embargo, el camino hacia ella se alarga más y más. Ya no son grises las sombras que estaban en mi soledad, sino que son negras, y solo producen llanto incontrolable en mi corazón. Corro, corro y corro buscando la esperanza; corro, corro y corro buscando el alivio, buscando el despertar de esta pesadilla, buscando el amor verdadero. Logro ver algo, pero son solo las puertas que se cierran en cada rincón de mi vida, y las tinieblas se apoderan de mi espíritu atormentado por la oscuridad. No hay salida, solo me queda el deseo de que esa luz sorprendentemente, tan clara y poderosa, algún día penetre todo mi ser por completo. Algún día será, algún día.


Tristeza

Una meta me tenía propuesta; pedazos de un corazón roto quería juntar; una mano tuya quería sostenerla; ser tu compañía en la soledad; mirarte en cada uno de tus senderos; observar cada desplazamiento que realizabas. Pero no pude. El destino quiso que las cosas fueran diferentes. No se pudo alcanzar ni una propuesta; me invade la sensación de apretar mis manos, y mis lágrimas que salen de los ojos no las puedo contener; es tanta la impotencia que siento en el corazón que desearía retroceder el tiempo y comenzar de nuevo. Pero no se puede, y viviré pensando en lo que pudo haber ocurrido. Tendré que conformarme con lo que es el presente. El presente irreparable, el presente que me amarga, el presente que solo me recuerda las metas inalcanzables. Y ya nada se puede hacer.
            

La falta de ayuda

Yo soy solo un desconocido, uno mas del montón entre la gente. Abatidas están mis piernas de caminar por sitios donde las puertas se me cierran. Apretadas están mis manos por  tocar cosas que no me pertenecen; cansada está mi boca de hablar para conseguir tu ayuda. Me toco el rostro y solo siento mis lágrimas desvanecerse. Me siento viejo y lastimado al ver como el gozo de mi risa se esfuma entre el viento. Solo deseo estar contigo, pero no me miras de frente, y al final, me quedo solo a la mitad del camino.

Solo deseo que las puertas de los callejones en los cuales camino, se abran para poder encontrar la luz. Esa luz radiante del atardecer capaz de ahuyentar las tinieblas de la noche y llenarme del calor del sol, la estrella más luminosa de todas y jamás, pero jamás caerá del cielo.