Me comparo con alguien sentado bajo un foco, que solo tiende a agachar la cabeza y cruzar sus brazos alrededor de las rodillas. Comparo mi alma con una flor marchita en medio de un gigantesco campo. Es increíble ver como yo ando en sitios llenos de polvo y tú caminas entre rosas que te alegran con su hermosura. Es increíble como yo busco de beber ya que tengo sed y tú derramas la botella llena de agua como si fuera un estorbo para ti. Tengo miedo, mucho miedo. Cuando veo que me alejo de mí sueño; cuando siento que tu cara ha sido dada vuelta hacia mí; cuando llega la desesperación a visitarme y perturbarme en mi caminar. ¿Puedes entenderme? ¿Puedes saber lo que siento por dentro? ¿Te das cuenta como la vela que iluminará mi vista se está apagando poco a poco? ¿Y porqué? ¿Porqué a mí? Esta pesadilla lleva un minuto, y parece una eternidad. Tengo miedo. Se apodera la inseguridad en mí y lo único que quiero es paz. Se apodera el deseo maldito de retroceder el tiempo y lo único que quiero es limpiar lo que antes estaba sucio. Miro hacia delante ¿hacia dónde pueden ir mis senderos si no veo nada? Intento caminar ¿Pero si estoy cansado y no hay nadie a mí alrededor como para lograrlo? Solo me arrodillo y ruego para que la mañana llegue pronto. Pero siempre amanece nublado, y me prepara otro día gris, para otra noche oscura y eterna.

No hay comentarios:
Publicar un comentario