En el mismo camino voy; aquel de tierra; aquel rodeado por las áreas verdes; ese que me conduce a recibir lo mismo ¿Porqué no cambiar de rumbo? ¡No puedo! Mi conciencia me dice que continúe por aquí.
Recibo de los árboles esas ricas frutas de todos los días que me alimentan para continuar segundo a segundo; llego al final de este camino y me topo con las tablas que trabajadas por grandes hombres me detienen para deleitarme los ojos con el bello campo ¡Pero siempre es lo mismo! ¡Mi conciencia me dice que continúe por aquí!
Gracias a estos lugares que me maravillaron con su hermosura. Pero necesito conocer otros campos; necesito conocer otras nieblas por las noches; necesito probar otra miel. A lo mejor no me hará bien, pero no la consumiré en exceso para que así no me caiga mal y aprender a escoger la que sea rica y deliciosa.
Quiero saber lo que está al otro lado del cerro; quiero saber lo que está al amanecer en el despertar; deseo con fervor conocer, lo que sé, que me espera con los brazos muy abiertos para sumergirme en su mundo maravilloso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario