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sábado, 25 de diciembre de 2010

Suplica humana

Que alguien me escuche
Porque este es mi último grito de ayuda

Tengo una angustia tan grande
Y un temor inmenso.
Tanta obsesión frente a la estupidez

Como si no fuera un humano me comporto
Y como si fuera un animal arranco sin pensar

Llamen a un doctor,
Porque yo ya no puedo hablar
Necesito ayuda urgente
A mi vida le queda muy poco tiempo de vida
Y quiero gozarla

Angustia.

¿Que ocurrirá? ¿Vendrá esto de nuevo? No quiero vivir otra vez en el infierno. Tengo miedo hasta tal punto de morir en vida; me temo que puedo llegar a la parálisis completa si esto no se detiene; alguien debe frenar esto.

Debe haber una solución;
debe haber alguien que me salve
y me haga andar por los caminos tan anhelados,
que mi alma desea
y se conmueve con tan solo
recordarlos.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Vivir

Déjenme reír y jugar
Déjenme tolerar y relajarme,
Solo deseo tu misión máxima
Que aunque la escondas
La veo ansiada en tus ojos
Vivir.

Un pedido especial

Tu que tienes el puñal de la gloria,
por favor convídame algo de tu triunfo;
tantas horas ya perdidas pidiendo ayuda,
y tantas obras realizadas en vano
como un desperdicio entre migajas.

A veces no puedo creer como en mi alma exista tanta soledad,
y en mis poros se refleje tanta angustia.

Te siento, si, te siento cerca pero estás lejos;
lejos de tenerte cerca.
Ya te perdí y no volverás a mí porque tu tiempo de espera acabó.

Todo tan incierto,
todo tan perdido, todo tan acabado.
Solo veo llantos y lágrimas a mi alrededor,
pero no, no son llantos. No es sino mi alma cansada
y abatida que la veo reflejada
en cada espacio de la vida.

Lo veo y no lo creo,
lo escucho y me repugna,
lo huelo y lo vomito,
pero es la realidad.

Solo ira y llantos en mi ser,
como una mentira viviendo está el miedo entregándose a mí con furor.
Deseos en vano,
Y solo quiero suspirar y sacar desde el fondo de mi corazón,
esa retroalimentación preciosa de la cual carece mi espíritu
y que el mundo conserva
¡te amo!

sábado, 11 de diciembre de 2010

Un día en mi alma.

Hoy indague en el campo de mi vida, y sin querer hacer una hipérbole ni llenar lo visto en metáforas, eran demasiadas las siembras depositadas allí: no eran más que siembras puestas en mi alma y con furia y una podrida ira, crecían y se entrelazaban entre ellas. Una jauría de miedos y culpas; una multitud de sed y hambre de mi alma; un sin fin de preguntas sin respuestas. Lo que menos veía era la belleza del sitio, porque el futuro y las miradas fueron capaces de derrumbar el pilar del campo. No puedo creerlo, no puedo creer lo que estas miradas produjeron sin querer. No puedo creer hasta donde correré si en algún momento no habrá mas salida y veré si enfrento a la moustrocidad que tanto me acorrala. Moustrocidad horrorosa, demonio de mi vida que llevas rabia atacando a las almas hasta podrirlas. Enfermo y demente eres, y quieres conmigo convivir. La cruz más pesada de mi existencia: convivir contigo, demonio frustrado.

Mi voz en el mundo

Como la neblina viaja a través de los cerros
Y el perro corre tras el caballo,
Así mi voz se escucha cuando grito.

Viaja y viaja por el tiempo
Sin ser escuchado por nadie
Pero el esfuerzo de un hombre
Que ve en el mundo
No más que el reflejo de sus anhelos
Se satisface al saber que su voz es sacada
De lo más profundo de su alama

Estando vivo
Sin estar muerto
Aunque sea en vida
Del fondo de mi alma
Doy mi último grito
Que viaja por las colinas y se esfuma en el viento
Sabiendo que soy una persona,
Como tal, aunque sea para expresarme,
Que esto sirva.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

La bella soledad

En la soledad más provechosa me encuentro, no pensé nunca que honraría tal cuestión que apagó mis sueños constantemente; pero ahora te tengo a mi lado y solo por esta vez muestras lo mejor de ti. Solo deseo que me acompañes como muchas veces lo haz hecho, y estés conmigo en medio de mis admiraciones, escritos, pensamientos y anhelos para que así mi sonrisa no se esfume y pueda ser vista por ti, soledad tan malvada, pero esta vez tan buena que muestras lo mejor de ti al brindarme descanso a mi alma abatida. Tranquilo me encuentro aquí sin nada más que decir, porque todo está bajo un sistema y yo solo deseo estar en tranquilidad, pero me es inevitable el no expresarme; simplemente es algo que viaja por mi cuerpo e intenta salir por mis manos.

Y aquí en la bella soledad me encuentro, junto a una desdicha que tantas veces me perturbo, pero ahora, está conmigo en la ante sala de la monotonía, de las preguntas y respuestas sin resolverse, de la vida misma. Quisiera quedarme aquí por siempre ante tal esplendor que ven mis ojos y tales sonidos que escuchan mis oídos. Pero sé que debo volver; pero antes de levantarme daré mi último escrito y con la ayuda del sol le daré mi último canto a la soledad más hermosa e intangible que mi débil corazón de humano necesita.

A la espera de tu venida.

Siempre con desesperanza me he preguntado esto, y en la soledad de la malvada situación no me queda más que pararme frente a los demás para desearles la felicidad tan anhelada por mi alama. OH acústica guitarra que virtúan mis oídos para un porvenir mejor, pero que solo existe en mi pensamiento. En las penurias de la noche escucho el lamento de un anciano, y no es mas que el reflejo de cuanta gente llora en las antesalas de la mañana. Despierto al la luz del sol y solo descubro lo caliente que están los rayos; pero no me afecta ya que es tan solo el reflejo de cómo las almas a mi alrededor se encienden de calor moustroso. Ya es monótono este paisaje y está clavado en mi mente. Por un momento me sereno y escribo sin para, pero sé que es solo una expresión que no cambiará nada; aún así espero sentado porque no puedo levantarme ya. Tu supieras lo que tu acto produce, y no es mas sino un puñal apuntando al alma; supieras lo que tu felicidad me produce que no es mas sino la superioridad de tus actos. Miro hacia el cielo y no veo mas que desesperanza interior; miro hacia abajo y no veo mas que un imán sin dejarme avanzar; y por detrás siento el asecho del asesino sin sentimientos capaz de apoderarse del alma mas débil para su beneficio. Y enfrente, OH si, enfrente de mi percibo el mundo mas grande que cabe en mi mente: tan simple como preguntas sin respuestas y una conjugación infernal entre el mi pasado y el futuro. OH santa espontaneidad que eres capaz de llevarme por el paraíso tan anhelado de mi alama; OH naturalidad capaz de transportarme por el camino correcto. Sentado y con mi rostro tan enfermo, me dedico a seguir trabajando a la espera de que el mundo mas preciado al final del túnel salga a la luz.

Con la desdicha frente a mí

Miré al fondo de mi espíritu y observé los candados más apretados jamás vistos en mi vida pasada; candados que guardaban los miedos mas siniestros y oscuros que padezco sin dejarlos liberar. El mundo me ofrecía la salida para ellos y a la vez el respiro de mi alma, pero no podían salir. Encadenado y amarrado con fuerzas a la invasión del miedo y la desesperación, escucho la linda melodía desde lo lejos y en el horizonte del mar observo mi salida, pero no puedo nadar ni tengo las herramientas para llegar al otro lado, y solo quedo en la deriva de la arena caliente y cruda.

Tu alegría me inunda hacia abajo y solo veo a mi pasar la vergüenza; lleno de ira y desesperación a causa de la maldad que pasa frente a mis narices, actúo bajo mecanismos inhumanos, y solo me queda la desdicha de padecer en este sitio donde los recuerdos mas morbosos y terribles salen a la luz para destruirme el presente que se estaba construyendo. Ya la desesperanza es habitual en esta alma, la ira es algo incontenible, pero veo una pequeña luz al final del túnel que no se apaga nunca, estoy por alcanzar ¡bendita seas luz sagrada!, pero a poco decae y se apaga frente a mí.

sábado, 6 de noviembre de 2010

La rosa solitaria

Desde aquí veo la rosa solitaria
Tan feliz y libre la veo estar
Entre la tierra.
EL viento la apacigua del sol
Y el calor la alimenta día a día.

¡OH! Tan bello paisaje que contemplan mis ojos
No son mas que uno de los tantos anhelos de mi alma;
Sin embargo, debo callar
y tragarme tantas expresiones pesadas
que perturban mi ser.

Como me gustaría dejar de ser humano
 y transformarme en una rosa
para así poder estar libre y capaz de producir pétalos
cuan bellos sean para los ojos agraviados.
El deseo crece dentro de mi espíritu
a  tal punto de soñar con aquella rosa;
ser innato y sin vida como yo,
pero con una libertad y una belleza
que hace que nadie pase desapercibido
ante su cuerpo, y que posee mas riquezas
de lo que mi ser puede entregar.

Ella es pequeña y crece entre la tierra;
Ella cae, y con la lluvia vuelve a levantarse;
Es como un niño con sus padres
Aprendiendo el mundo,
Y al vez es  un espejo que habita en mí.

¡OH! rosa tan preciosa, tan bella y tan romántica;
Tan libre y sin nada,
Pero que puede hacer anhelar a cualquier ser humano
Su falta de libertad
Y su falta de fuerzas
            Para desencadenarse de sus ataduras.

jueves, 4 de noviembre de 2010

La tarde llueve.

Mi ciudad está lloviendo en este momento y el cielo gris que deja caer por medio de sus nubes oscuras la lluvia hacia nosotros. La gente camina y camina alrededor mío; el bien y el mal dentro de cada uno. En todos domina una faceta más que la otra.

Observo a una mujer de edad avanzada que no puede cruzar ¿Qué haremos juntos? O ¿qué haremos por separado? Unos de largo mientras otros se acercan para ayudarle. Y ¿qué hago yo? Egoístamente y por un mal hábito sigo de largo ¿Por qué? No creo que sea por una desatención, es mas por estupidez ¿Cómo me catalogaría la sociedad? Como un héroe en forma irónica y como un torpe de manera malvada.

Y el círculo monótono continúa en cada persona: cansados, molestos, contentos, tristes y felices seguimos mojándonos con la ilusión de que esta lluvia colabora con la sabia naturaleza. Para algunos pues es un día molesto que ojala no existiera. Pero yo no tomaré esa actitud; tomaré fotografías al cielo, a los árboles desnudos, a la calle bañada y al hombre fumando un cigarrillo, y finalmente a mí bajo techo escribiendo esto con la única y mera necesidad y expresión que, a juzgar por esta belleza de paisaje, estoy muy bien y a gusto sin ti.

El circo de mi vida.

Yo soy el payaso feliz porque mi alegría se basa en la superficialidad del circo en una noche. Soy el león rugiente que atraviesa la argolla de fuego  ya que mi orgullo es solo un aplauso  corto de un par de personas; y también soy el mono que corre en bicicleta debido a que mi risa es solo un murmullo entre millones de oídos. Soy el circo que alegra por una noche a la multitud pero luego es olvidada de sus vidas.

Enfrente de mi cara enfrento mi obsesión y con algo de valentía le muestro mi rostro a la vida. Soy tan solo una estrella fugaz en el cielo que le cambia la noche amarga a un niño, y después es solo el rellenamiento de su vida.

Con coraje e impotencia le muestro mi cara al sentimiento que se refleja en las personas que no se dan cuenta que son los mares, los ríos, la tierra y el sol, ¿Por qué? Porque aunque pasen los años y las décadas se apoderen del tiempo, sus bellezas no podrán ser arrebatadas de sus almas hermosas y llenas de vida.

domingo, 31 de octubre de 2010

Sin avanzar.

Con el alma profundamente apenada y la tristeza haciendo sus tareas en mi espíritu; con el corazón apretadísimo y la rabia apoderándose repentinamente de mí, estoy en la soledad y en la monotonía misma. La construcción se hace entre varios, porque somos humanos y yo uno de ellos; debo depender de algunos para el cimiento, sin embargo no avanzo, no puedo hacerlo. Estoy tan dispuesto a que todo salga bien pero no pongo de mi parte ya que alzo mi mano y no toco nada; avanzo pero no encuentro el caminar. Lo siento mucho muchachos, no quiero parecer un estúpido pero de verdad que no puedo. Ya estoy agotado y la pequeña llama del gigantesco túnel que mantenía mi esperanza se está apagando de a poco; y me voy quedando solo en este encierro. La libertad ya fue historia y el amor solo un capricho; perdónenme queridos amigos por no poder estar mas con ustedes, lo siento por mis torpezas pero créanme que solo quise dar lo mejor aunque parezca lo contrario.

Debo partir muchachos, sé que el dolor puede ser inmenso o tal vez sea una descarga para algunos el que yo me vaya. El agradecimiento estará siempre en mi corazón por muy fuerte que sea el dolor, este sentimiento no me lo arrebata nadie; pero es mas grande este sufrimiento y solo debo irme y dejar que ustedes construyan sus hogares como símbolo de sus vidas. Es lo único productivo que puedo hacer por el bien de nosotros en conjunto.

El deseo mio y desde lo profundo de mi corazón es que todo surga bien y el camino los lleve por los sitios mas increíbles y deseados por ustedes; yo por mi parte estaré, no hay preocupación de aquello. Solo la tristeza se convierte en mi enemiga y el anhelo es el espejo que refleja mi espíritu.

miércoles, 27 de octubre de 2010

El ángel que me abrió el cielo.

Un ángel está parado en el portón del castillo donde el cielo se ha tornado negro porque la luz que brillaba sobre la aldea se había ido donde estaba este ángel. Él me quería vigilar  y hacer que encontrara el sol; pero no salió y yo solo con mi cruz encima al lado de un archipiélago.

Pero como una broma, como una buena noticia, como un verdadero milagro estaba allí; sabía a quien agradecérselo. Esta agonizando para ver el sol, pero este se escondió junto con toda su luminosidad, y esta le pertenecía al ángel. Allí me seguía encontrando sin vida e incapaz de sobrevivir y hasta  este mismo pensamiento me era ingrato.

Hey, algo pasa, expectante estoy. El sol se escondió por tercera vez y ahora ví exactamente donde se me fue; los cerros le cerraron sus puertas para que viniera hacia mí. Su luminosidad desterró mis deseos, mis miedos, mis anhelos y trabajó con ellos. Aquel ángel con una inolvidable sonrisa me miró, tomó mi mano y cariñosamente me abrazó. El archipiélago venía cargado de agua bendita. Con esto encontré tan solo lo que quería y esta constancia era una que no interrumpiría a los demás en lo absoluto y solo me llenaría el alma.

¡solo quiero vivir y tener! ¡nada mas!

lunes, 25 de octubre de 2010

La ciudad en ruinas.

La ciudad está completamente arruinada, solo se ven tristezas y desangramiento de lamentos en las tierras tan pisoteadas de este sitio.  Ideales se enfrentaron unos con otros; valores se consumieron con el tiempo y diversos profetas vinieron a hablarle al pueblo. Niños llorando conectaban con los oídos de los más débiles; gente inocente fue aniquilada; guerras y enfrentamientos en vano sucumbieron con la gente; pocos pudieron conservar sus valores y esperanzas.

Desde afuera de la ciudad observo tal situación y que solo veo la destrucción y un sufrimiento enorme de los ahora, ánimas del siguiente mundo. Esto se acabó por completo; la ciudad ni surgió para bien, se consumió en sus propios errores.

Incapaces de abrirse de mente, el pueblo se ahogó en su propio encerramiento, y en el peligro de la exploración y en la terrorífica influencia murieron trágicamente. No hay gente aquí, es solo un pueblo fantasma de una ciudad olvidada; ancianos desolados y hombres corriendo; jóvenes alocados y terroristas sembrando el odio que evapora de sus poros, capaces de ahogar a un débil e inocente. Ya no hay canto, no hay llanto ni alegría, solo queda la nada misma.

El pueblo soñó con el amor, con la vida, la alegría y la paz; pero al amor no lo recibieron, la vida escapó entre sus dedos, la alegría no estuvo en sus corazones y la paz se esfumó de sus vidas.

El pueblo quiso el bien para sus vidas, pero los abismos les salieron al paso y las falsas creencias los llevaron a la locura y destrucción.

El pueblo solo quiso vivir en la bondad, pero no pudieron, OH débiles seres, que será de las ciudades cercanas ¿o un esparcieminto de dicha maldad o un ejemplo?

sábado, 23 de octubre de 2010

Soy humano.

He ingresado aquí a este lugar muy enorme,
y mi corazón late fuerte, y mi mente me impulsa constantemente;
quiero seguir adelante y explorar la curiosidad que hay en mí.
Soy humano y necesito saber que hay mas allá en el camino.

Pero, debo estar tranquilo, no sé si lo que venga será perjudicial.
Puede ser una moustrocidad lo que me salga,
o un hermoso regalo a mi vida.

Otros ya lo han hecho e influencian en mi.
Me siento perdido en el mar,
me siento confundido en el cielo,
me siento débil y muy mal

¿Qué vendrá? Si no me arriesgo no conoceré aquello,
pero si avanzo en este miedo y me atrevo a nadar con valentía, quizás encuentre una red llena de peces.

Y ¿si están llena contaminados? ¿Si me sale un tiburón con hambre de carne humana?
¡Oh! La curiosidad a veces mata al gato
¿Qué hago?
Seguiré la verdad que anuncian; peroes muy difícil, a lo mejor no es este el camino.
-Soy un humano débil-

Veo los ríos sucios y me traen desconfianza. Veo los árboles limpios y me dan confianza.
En una plazuela me siento a explorarme,
¡qué mejor que escribir lo que siento de lo mas hondo de mi alma!
Ya lo dije, no me interesa una crítica.

Enséñame tu camino, tu modelo a seguir.
Aquí con mis manos en la estaca del dolor,
y mi lengua paralizada por el miedo de la vida.,
mis pies están cansados  por la sangre derramada
–cansancio de mi vida-

¿Dónde estás compañera de mi vida? ¿Dónde te puedo encontrar madre bondadosa?
¿Dónde te ubico padre lejano?
¿Qué has hecho y dónde te encuentro abuelo del paraíso?
Abuela recuperada ¿Dónde está tu mano?

Oh vida del deseo, vida difícil y maravillosa, solo quiero llenarme de ti con paz y alegría en mi corazón.
Perdón si lo que hago está mal. Gracias si lo que hago está bien. Solo deseo explorar, expresar y amar como tanto ansia mi alma, precisamente, en este lugar enorme.

lunes, 11 de octubre de 2010

En el abismo de mi mismo

En el peculiary armonioso estado de placer, donde lo más terrible se me hace innato por unmomento, el dolor se apacigua y el silencio me consuela. Es allí donde mi alma,mi emoción y mi espíritu quieren estar. En ese lugar tan inmenso que yo y mipueblo busca y anhela con ansias.


¡No! Deboasumir la triste realidad; en la cima de los lamentos, en el candado de lastristezas, en el monte de los miedos, es donde mi alma habita y se desliza; yase acostumbró a estar allí. El flujo de mi sangre se derrama por mi cuerpo,como señal de tus traiciones; el cuchillo que porta tu mente es enterrado a mícon profundidad, y el lamento crece y crece sin parar, como un bicho pisoteadopor un mastodonte. Análogo a esa metáfora está mi alma en medio del mundo.


Veo el muro de mi sombra, donde se revela mi debilidad; la gente mepregunta como no seguir adelante. Tú tienes la fuerza que me falta, dame aunquesea un vaso por favor; el lamento ya se hace cotidiano y el grito de esperanzadesaparece de mi vista y se pierde en la niebla; ¡OH! El silencio se fue, ahoraquedan solo ruidos de gente que no las comprendo. 

Por encima del fuego.

Por encima dela sucia indiferencia
por encima de tu cobardía
incluso a través de la maldadque hay en ti yo sigo               manteniendo un fuego existente en mi corazón;
que penetramis sentimientos, mis sentidos,
al ver tu corazón apretado.

Una llama capazde mantenerme vivo por encima de             cualquier interrupción a la felicidad.

Sobre el fuegoagonizante sobrevivo
y ni tú ni nadie me quitará esta felicidad
porque solo pertenezcoa esto, y en esto me quedo;             guiado por esta llama innombrable,
irreconocible,admirable, pequeña

¡Oh si! ¡Es pequeña! Pero suficiente como para                     mantener vivo
en este sitio contaminado y luego
mirar la belleza profunda en mí para continuar alpaso           del tiempo.

En ustedes veo la esperanza.

¡Sí! Al fin te siento ahora, al fin la espera se acabó. Tantos escritos sin consuelo, tantas lágrimas derramadas, tantas veces mis mejillas se bañaron en lágrimas y con un llanto inalcanzable miraba el abismo en mis pupilas. ¡No! Ya no más, por fin el rostro luminoso ese que tenía la solución, me mira con su luminosidad inmensa. Con profunda libertad alzo mi mano a lo alto y toco tu rostro; me agarras de la mano y me llevas corriendo al paraíso terrenal, donde mis deseos son cumplidos sin perturbación alguna hacia mí ni a los demás. Mis temores son olvidados gracias a esta maravilla, y mis obsesiones son apaciguadas por una tranquilidad enorme y sincera. Mi corazón sigue llorando, pero no de tristeza, sino de alegría. Una alegría inmensa y verdadera que solo en ti puedo encontrar; daría mi vida por ti y para que cada uno viviera esta experiencia. ¡Qué felicidad hay en mí conciencia! Mi alma esta bañada en agua pura y renaciente de la suciedad en la cual estuve. Feliz y con esperanza enfrento la vida y cargo con mis cruces día a día, pero con tu mano y tu luz puedo seguir adelante para seguir probando la dulce miel que día a día la vida me ofrece gratuitamente.

domingo, 10 de octubre de 2010

Amarrado a tu fuerza.

Entrelazado en la red de la obsesión, enfrentando débilmente las preguntas sin respuestas y con la cruda realidad en mi cara, el futuro se me hace incierto. El miedo viene a mí como quien abraza a su persona amada y la oscuridad en cada faceta se rellena en mis poros. Y la pregunta que me hago es para donde voy, soy todo un humano y con humildad pregunto si estoy bien ¡preséntame la verdad! ¿Por qué por un lado se obtienen tantos placeres y pagar por aquello? Y así continuo yendo al compás del sonido, porque esto es.

Con dolor de alma profunda, con la obsesión enfrente de mi me pierdo en el pensamiento y la vida pasa enfrente mío. Ni siquiera sé lo que quiero, ni lo que deseo. Solo soy un ente que vive a un paso extraño, no sabe si despertará de su pesadilla o si encontrará la paz. No cuenta con los demás y sabe que no tiene un espacio. Su mente perturbada sin querer recibe el dolor de lo que la vida le tiene.

jueves, 7 de octubre de 2010

Lágrimas de profunda sinceridad.

Lágrima del sentimiento que evaporan de mi espíritu es percibido por las ánimas ami alrededor. Desde lo alto, un ave me avisa que siente ese vapor y se da cuenta de mi falta de esperanza.

Ya nada bonito suena, todo lo bello se apagó y solo queda la oscuridad que visita hasta la propia mañana. Endeble ante tu horrorosidad y perturbado por tu felicidad te pregunto si tan solo me convidaras de tan anhelado sentimiento.

Solo quiero reí como un niño, tener la experiencia de un anciano y la fortaleza de un adolescente. La humildad de un campesino y la riqueza de un gozador de la vida.

Me reflejo en alguien.

El golpe mortal ya sacó su puño y sin compasión le achuntó al más débil. El progreso de superación retrocedió y le pareció en ese instante que el sol se apagó totalmente. No existe vida en la víctima; no hay esperanza en este corazón. Ya padeció del dolor y ahora le queda aguantarlo. Y con valentía lo hace pero desangrándose poco a poco y esto no hace más que alimentar el gozo del atacante. Terminó la tortura y ahora descansa ya tranquilo; y con mi garganta apretada me trago el propio yugo, fruto del dolor de la vida.

domingo, 3 de octubre de 2010

Hasta aquí se llegó.

Y hasta aquí se ha llegado y ya no hay más; al borde de la humillación, en el portal de la vergüenza y en la estocada de la malicia más grande. La obsesión me la ganó y fue el triunfador. A veces te felicito porque ya me has absorbido mis fuerzas.

Mis ojos ya ven nada, mis oídos no escuchan absolutamente nada y mis cuerdas vocales están mudas. Eso no es todo, ya mis piernas no caminan y solo el corazón me funciona. Pero lo único que bombea es sangre envenenada. Dispara si quieres, total ya no hay nada y siéntete triunfador.

Aspiré a la verdad, quise en mi la vida y la ayuda de la espontaneidad. La verdad se fue y me dejó solo y la vida con la espontaneidad no quisieron ayudarme y podían haberme salvado.

Canto en grupo.

Nosotros somos iguales y tengo un plan ahora mismo: juntémonos a realizar una vida nueva en un corazón nuevo para dejar atrás el veneno que nos conduce a donde estamos. Si alguien falla sin querer y con las mejores intenciones, perdonémoslo. Si alguien se va continuemos nosotros y realizando lo que a él mas le hubiera gustado hacer con nosotros en su estadía aquí.

Y cantémosle a lo que ansiamos: porque te alejas, deseo nuestro que habitas en nuestras almas caprichosas y débiles. Ven a llenarnos y satisfacernos de lo que queremos para ir por el bien. Porque te alejas paz divina si solo tu puedes mantenernos unidos en este sonoro piano y este bello teatro artístico capaz de relajarnos para llegar a nuestros hogares solo a compartir el amor. Porque no estás aquí tan ansiado sentimiento mundial capaz de hacer cambiar el mundo. Fluye y nada en nuestra sangre para sentirnos al mismo nivel de los demás.

Un pequeño canto de expresión, una diminuta “cosa” para un poeta, un gran himno para alguien afligido. Una humilde expresión de anhelo.

Y ahora a seguir nuestro camino en la vida.

Yo soy el grito del lamento.

Soy el deseo que se esfuma entre la niebla y el humo de cigarrillo que quiere ser una hermosa nube, pero no lo es ni nunca lo será. Yo soy el ritmo en los oídos pobres y el mal juego de naipes entre manos de farsantes. Extraño el pasado y solo vivo al paso de la vida, pero lo curioso es que nadie se da cuenta. El puente que me sostiene se quiebra a pedazos. Ya el futuro es incierto y la vida me da vuelta su  cara. Soy el parque grande pero sin gente y estando vacío de alma y cuerpo avanzo entre el barro del amor.

El llanto se me agudiza en mis oídos entre el laberinto de mis miedos; estos se encuentran en una red que me encarcela día a día y no me deja salir. Ya la mesa está servida y los alimentos están envenenados de diferencias, de peleas, de guerra y violencia que sale por los poros. Y yo aquí entre el límite de la balanza solo me queda arrojarme al vacío ¿Dónde caeré? ¿Estaré en el infierno o en el paraíso? ¿Hay alguien que me puede sostener en mi caída? Con compasión ruego que me sostengan y haga que viva en paz para poder conocer el amor fluyendo por mis venas, y la tranquilidad encruzado en mi corazón para que la ansiedad por la paz se me agudice, aunque sea poco a poco.

viernes, 1 de octubre de 2010

El recuerdo no muere.

Recuerdo con nostalgia las veces que agarraba mi bicicleta y me iba muy lejos escuchando Lacrimosa. Como olvidar también las veces que pensé en ti: solo deseaba escuchar tu voz en mi oído. Me obsesioné tanto contigo, pero a la vez siento que te amé. Podía gritar, enojarme con mis más cercanos, desesperarme y volverme loco por completo, y lo peor y mas doloroso de todo es que tu ni te darías cuenta de nada.

Soñar con que leas un poema mío y que me tomes de la mano para llevarme hacia tu luz radiante 1ue me alegra el corazón.

Alma en paz.

Esto lo añoraba mucho. Mi alma está en paz, y me comparo como si estuviera en un parque donde solo existen las áreas verdes y árboles que me maravillan por completo. Con el viento a mi favor que me relaja en cada latido. Si, mi alma por fin está en paz; mi corazón en felicidad. EL cielo solo refleja la sonrisa de mi rostro ¿Qué más voy a pedir? Solo el deseo de seguir agarrando cada pasto y mirar cada brisa que me cruza.

Siento en mi corazón como se llena de gusto ante tanto amor entregado y dado, en un alma que ha llevado a cabo el crudísimo dolor del invierno en sus más poderosas tempestades.

Solo paz y nada mas hay en mi vida. Solo amor verdadero y sin egoísmo. Solo el vivir día a día y espontáneamente me tiene verdaderos paraísos terrenales

Réquiem.

Las nubes se oscurecen y tapan la claridad del sol. El camino lo veo mas largo que nunca. Y los minutos y los días pasan en vano.

Y yo en medio de este camino me pregunto confundido ¿Cómo mi pié no resbala? ¿Dónde está tu mano para sacarme de esto? ¿Dónde están tus promesas que me rescatarían de aquí? Me vence la sed ¿y tu votando el agua? El hambre me agarra la cabeza ¿y tú desperdiciando la comida? ¿Puedes verme o aunque sea oírme?

Entonces ven en mi búsqueda; trae tu corazón encendido en llamas. Ilumíname con la claridad de tu alma para irme contigo ala luz. Simplemente: ¡sé el abrigo de ser!

El refugio de mi ser.

Caminando voy por las calles y bajo las grises nubes del cielo rellenas de gotas que caen muy fuerte en mi cara, busco un lugar que me acoja; que me de calor y armonía a mi persona.

Y cuando encuentro una cabaña, no puedo verla bien porque las lágrimas no me lo permiten. Pero son lágrimas de alegría, porque sé que allí dentro habrán voces que me hablarán con amor y manos que me tocaran apasionadamente.

Me acerco pues, hacia ese encuentro maravilloso entre yo y la armonía. Intento abrir la cerradura, pero está muy apretada. Golpeo la puerta, pero no abre nadie. La ventana está empañada de aliento, producto de las risas de felicidad de quienes están allí dentro.

¿No desean cubrirme? ¡Abran la puerta! ¡Abran las ventanas! Me congelo aquí afuera y no puedo resistir más. Convídenme amor, esperanza, felicidad. Permitan entrar para que mi alma en mil pedazos se pueda unir de una vez por todas.

Solo pido que la nostalgia sea mi recuerdo; la paz mi sombra y el amor sea un mar que me hunda por completo ¡Abran la puerta! No la cierren por favor.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Dolor.

Soy una máscara sonriente que alegra a quienes están a su alrededor. En donde deben estar los ojos hay diamantes brillosos con una luz resplandeciente. En donde debe estar la boca, es un espacio sonriente que refleja la libertad de mi gente oprimida. Es una hermosa máscara con ropa de payasito mostrando delicadeza y amor sutil y tratable.

¡Pero no! yo no soy esa máscara, eso es tan solo un anhelo de mis deseos; detrás de esa cáscara bonita hay un hombre, un hombre con sentimientos que reflejan dolor; un dolor tan inmenso como un frágil cristal en medio de las llamas ¡Si! En el mismísimo abismo de mi vida me encuentro, donde la inseguridad y el miedo juegan su rol mas importante para perturbar mi alma. La música mas entretenida se perdió; la fruta mas deliciosa ya no está; el rostro mas bello no existe y ahora, solo queda un inmenso dolor; que enloquece, que dilata la defraudes, y deja al descubierto mis temores y los ojos de los buenos y malos deseos de quienes me observan.

Es el dolor profundo de mi alma que llora tu partida, que no ve tu pertinencia, que no te siente cerca.

Finalmente me alejo de ti muy despacio y voy quedando en la oscuridad fatal e infame para mi mente.

Puño apretado

Ya los miedos salieron a flote; las preocupaciones tienen su lugar y el lamento acompaña al anhelo en su puesto. Con una fuerza enorme permanecen allí. Oigo el ruido de mis quejidos; lloro cuando escucho el murmullo de mis peticiones de ayuda, pero aquí sigo en pié y continuando el camino que a menudo, me sale con estorbos.

Con mi puño apretado continuo el camino, no sin estorbos. Las tinieblas me salen al paso ahogándome con su oscuridad completa; estoy ya acostumbrado, y resignado ante sus intenciones.

Mi mano está golpeada y apretada; estoy lleno de temor, de angustia, con sensación de desmayo me quedo inmóvil para luego pensar en que hacer. Pero nada, nada puedo hacer porque la soledad es mi única compañía y la espontaneidad no la obtengo.

Sueño con el amor, sueño con la vida, sueño con tu rostro luminoso, y sueño con la libertad. Sueño con el cielo y con mi alma descansando, pero abro los ojos y estoy en el centro de un cerro en medio de la noche invernal.

Obsesión

Pasan los días, las semanas, los meses y los años,
y la obsesión me perturba y me persigue siempre a donde voy.
Cada vez que arranco y la enfrento, esta me invade con todas sus fuerzas:
¡lo he descubierto! ¡Sí! ¡Es la obsesión!
¡la gran pesadilla y cruz que lleva mi espalda y debo cargar día a día!

Estoy solo cuando me visita
y la inferioridad domina mi mente por completo:
las nubes grises de lluvia arrolladora con desesperanza cubren mi siquis,
y conozco rituales propios de mi persona.

Absurdo me siento al no poder sostener nada, ya que cada vivencia y experiencia
es un sin fin de preguntas y respuestas en las cuales,
se me crean mundillos tremendos,
que son como verdades absolutas sin saber que quizás exista,
un paraíso terrenal hermoso al otro lado

¡Ni siquiera estas palabras sirven y pienso que estoy sano!

¿Dónde está la comprensión de ustedes, que me habían prometido?
¿Dónde está mi compresión que yo mismo prometí?
La felicidad ¿Dónde está refugiada?
Las fuerzas ¿Dónde las puedo encontrar?
¡Y la espontaneidad! ¿En dónde se encuentra ese gran remedio de todas estas obsesiones?

Veo que no avanzo y me quedo atrás y sólo en el camino
¿Cuántas veces ya lo he dicho?
Tu caminando en lares preciosos y yo en estas tinieblas que se ríen de mi confusión.

¿Alguien puede ayudarme con esto o debo hacerlo completamente solo?
Si es así, llamen pronto a los médicos,
llamen a las secretarias, quiero que tengan tiempo disponible para mí:
necesito ayuda y sólo no puedo
¿acaso nadie tiene una respuesta ante mi desesperación?
Esta es mi súplica y no aguanto mas cargarla;
La cruz se me hace mas pesada y el ver que el mundo sigue igual, es una tortura que día a día
crece dentro de mi alma.


Mi soledad

Estoy aquí sentado en medio de la soledad; me salen lágrimas de mucho dolor por no poder estar allá con los otros. Sé perfectamente que hay quienes me recibirán con sus brazos abiertos a mí, pero tengo miedo de ser un estorbo y una molestia para ellos como me lo han hecho notar en diversas ocasiones. Con desesperanza convivo con esta soledad y junto a la tristeza me desahogo por esta cruel vivencia. Enfrento el temor, el miedo de estar así siempre, de verme incapaz de sustentar las situaciones como lo hacen los demás. La búsqueda es quien me mantiene esperanzado en la vida; pero veo enfrente de mis ojos como los salones donde está exactamente lo que necesito, tienen sus sillas ya ocupadas y si llego aunque sea a asomarme por la puerta, los rostros de los participantes me observan horrorizados porque me consideran un ente anormal

¡Pero aquí estoy todavía! Como una verdadera mentira enfrento esto sin explicación alguna; mas, el deseo y mi anhelo son los consejos que escucho y no puedo alcanzar. Al final me quedo donde estoy y con valentía me paro y me voy a casa sonde el encuentro conmigo y mi tranquilidad vuelve a mí por un momento.

Amor desde lo lejos.

Me pregunto ¿quién eres? Me pregunto ¿quién serás? Me pregunto ¿De dónde vienes? Realmente quiero saber todo sobre ti.

            Muy pocas veces te he visto pero con eso basta para que hayas cambiado mi presente. Me has cautivado; has hecho que mi visión hacia ti sea diferente a como veo a los demás. Sin embargo para ti soy solo un extraño, un desconocido, uno del montón que hay en este planeta. En cambio yo te veo como única; te miro y desaparecen los demás para que mis 2 ojos contemplen tu belleza. Seré un bicho raro sin importancia para ti; pero tu ocupas un lugar muy especial en mi corazón.

            Es una estocada verte, es un cuchillazo mirarte, un dolor tan profundo cuando tu rostro y tu cuerpo se cruzan por mis tristes ojos con deseos de llorar.

            Me pregunto ¿quién soy para ti? Me pregunto ¿quién seré para ti? Me pregunto ¿de dónde vengo? ¿Quieres saber quien soy?


¿Y el invierno no se va?

A veces veo a la esperanza como una flama entremedio del viento. Está allí al sonar del teclado, expectante a llenarme con su fuego caluroso de amor; solo ella puede darme oportunidades para continuar esta lucha que apenas la sostengo y apenas se la pueden quienes me ayudan. Es un juego lo que hace conmigo; observa detenidamente lo que desea mi corazón; mira fijamente los anhelos de mi alama y quiere ayudarme. Hace que piense que existe un verano que me espera; sin embargo se aleja poco a poco y el invierno no se retira. Permanece allí constantemente inundando mi ser; solo horas malgastadas de ayuda; solo oportunidades perdidas por la estupidez, por la incomprensión, por el rechazo, por la maldita obsesión ¿No se va esta estación? ¿Cuánto durarás? Rebélate ante mí y dime que pretendes ya que veo que mi adversario tiene los caminos para poder seguirlos, pero no los da. No tiene tiempo, no quiere, no le interesa, y finalmente enfrento con mucha tristeza y con falta de valentía este invierno que solo ríe al verme confundido ante sus propuestas.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

El delirio final

Ya mi cuerpo está cansado y mis manos no soportan mucho peso. Sentado en estas sillas antiguas y en esta cama que me recibió siempre, son los sitios que mas ocupo. Con profundo anhelo y alegría recuerdo ese pasado que viví y que fue inolvidable. Donde conocí los valores de la vida, los buenos consejos de  quienes habían vivido más que yo. Cuando escuché voces que me levantaron de la mugre y manos que me llevaron por verdaderos paraísos terrenales. Gracias por todo ese amor que me entregaron; se los agradezco eternamente.

            Pero me es irremediable olvidarme del infierno que fueron, las  voces que me hundieron; que me hicieron creen que era un  estorbo para sus vidas y produjeron que me creyera un bicho raro entre seres humanos. La muerte de quienes partieron y dejaron una herida imborrable en mi corazón. Todavía los recuerdo a pesar del avance de los años. Y ahora donde estoy, me salen lágrimas profundas por no tenerlos aquí a mi lado. Imborrable ver como a veces derramabas el amor de un corazón, y yo desesperanzado en la oscuridad. O cuando me levantaba de la tierra y verte tan infeliz. El miedo era mi pesadilla; la soledad una cruz en mi espalda y la obsesión mi gran muralla de mi existencia.

            Ahora estoy aquí solo, viejo y delirando. Espero encontrar la paz que no alcancé a gozar en este mundo. A lo mejor estaba cerca, quizás lejos. Puede que no haya luchado lo suficiente como puede que esta solo huyó de mi vida. La esperanza me mantiene expectante a vísperas de saber que mi alma descansará en esa paz que todos deseamos y sé, lo sé perfectamente que allí esta con los brazos abiertos para recibirme.

La película de mi anhelo.

Estoy en un cine donde llenos están los asientos; no hay espacio alguno para colocarse, pero alcanzo a estar en un lugar bien ubicado. El público parece sonreír y me pregunto ¿porqué será? Le presto atención al filme y veo nada más y nada menos que el reflejo de sus vidas y sus situaciones cotidianas. Ellos representan un hermoso barco que choca con glaciares constantemente; a veces se sienten angustiados; otros lloran amargamente; algunos pierden la esperanza total; pero todos logran pasar el glaciar enorme y destructor. Todos sonríen y se abrazan como si fuera un triunfo enorme ¡y cómo no! Si pudieron pasar una barrera terrible.

            Así viven constantemente y no se avergüenzan ni se humillan, sino que comparten sus experiencias mutuamente para desahogarse y compartir el amor que cada vez mas lo sienten en sus venas y sale por sus poros. El público llora emocionado por mirar sus experiencias; se observan entre ellos para profundizar en sus obstáculos que los han hecho más y más fuertes. Algunos se burlan de los más débiles, otros los ayudan a seguir el camino, mientras los demás solo los ignoran.

            ¿Pero y yo? ¿Por qué no sonrío al término? ¿Por qué no me emociono al final de la película como los demás? Ya tengo mi respuesta. No he vivido lo que ellos han pasado. Intento integrarme e introducirme en el filme, pero me siento viejo e incapaz de hacerlo. El glaciar es algo que no puedo enfrentar; no tengo ánimos ni fuerza; no soy capaz de mantenerme en el barco que está aburrido y cansado de mantenerme a flote. Y aquí sigo, en medio de la niebla cuando anochece y un nuevo amanecer me espera para continuar este delirio.

Día Gris

Cuando mi mente se nubla
y el puño está muy apretado,
hasta sonrojarse como un avergonzado;
mi alma apenada y sin salida interrumpida
como la desdicha
de un verdadero desquiciado,
y una femicida.

Mi conciencia pesada ya por mis pecados.
A  la derecha el corazón oscurecido,
y a mi izquierda mis deseos apretados,
lanzados al aire y caídos bruscamente en el camino.

Caen al suelo y no dejan de ser pisoteados:
algunos no se dan cuenta,
otros si,
y vuelven a basurearlos.

            ¿Qué pretende la vida?
            ¿Golpearme gasta destruirme?
            ¿Quebrarme el corazón en mil pedazos hasta hundirme?

            Dudo que haya sido enviado para esto,
            a sobrevivir a un manantial hinundado de veneno.
            No hay ni una sonrisa en mi rostro,
            y menos una carcajada desde hace tiempo.

            A esto he de mantenerme,
            como un explorador tratando de cruzar el pantano,
            y que sin fuerzas se va quedando,
            para que al final sin fuerzas sea devorado.




En el mismo lugar.

En el mismo camino voy; aquel de tierra; aquel rodeado por las áreas verdes; ese que me conduce a recibir lo mismo ¿Porqué no cambiar de rumbo? ¡No puedo! Mi conciencia me dice que continúe por aquí.

Recibo de los árboles esas ricas frutas de todos los días que me alimentan para continuar segundo a segundo; llego al final de este camino y me topo con las tablas que trabajadas por grandes hombres me detienen para deleitarme los ojos con el bello campo ¡Pero siempre es lo mismo! ¡Mi conciencia me dice que continúe por aquí!

Gracias a estos lugares que me maravillaron con su hermosura. Pero necesito conocer otros campos; necesito conocer otras nieblas por las noches; necesito probar otra miel. A lo mejor no me hará bien, pero no la consumiré en exceso para que así no me caiga mal y aprender a escoger la que sea rica y deliciosa.

Quiero saber lo que está al otro lado del cerro; quiero saber lo que está al amanecer en el despertar; deseo con fervor conocer, lo que sé, que me espera con los brazos muy abiertos para sumergirme en su mundo maravilloso.

Lágrima profunda

No puedo quitarme de la cabeza la felicidad que viví; no puedo sacarme de la mente el paraíso que sentí en mi sangre; ¿cómo olvidar aquello? Si fue algo hermoso. Me siento a meditar lo que vivo ahora; siento el órgano sonar muy de cerca. Es mi única ayuda para sacar la lágrima que está en lo más profundo de mí ser. Estaba allí esa lágrima, no podía salir de las paredes de mi espíritu. Suena y suena el teclado, y va saliendo el llanto a través de mis ojos. Rezar, gritar, arrodillarme, intentar sostener aunque sea un dedo. Pena siento de tu partida; pena siento de mi soledad; pena siento de mi obsesión y de no ver la otra faceta hermosa de aquello, y crearme un mundillo que quizás no exista, pero para mí sí. Pena de mirar como muchos no disfrutaron conmigo en la alegría, y ahora recuerdo eso con un gran anhelo. Mi sentimiento estaba allí, mis emociones eran una, y el piano seguía sonando a medida que mi lágrima salía por mis ojos y bañaba mis pestañas. Descendía por mi mejilla junto con otras que le seguían. Ni un solo foco me iluminaba, todo lo contrario, se apagaban cuando me acercaba a ellos. Este martirio me tiene así; creando una poza de lágrimas en mi corazón, estas salen hacia fuera. Sentía esto como nunca. Es igual a que si yo mismo hubiera explorado dentro de mí. Es la lágrima profunda.

Lo último

La pistola está apunto de estallar en la cabeza; el cuchillo está afilado para ser enterrado; la luz está apunto de apagarse para siempre; y la puerta no tendrá ninguna llave para ser abierta. El llanto de mis ancestros me persigue; la impotencia corre y corre en mi sangre; la rabia es lo único que avita en mi mente, y la desesperación no deja que abra mis alas para volar. Encerrado en una mar sin control. El ver como el sol te alumbra desde la mañana hasta el atardecer, y en cambio yo, solo en un desierto hirviendo de fuego que no me deja escapar. Sumergido por tanto tiempo en un río que pareciera que desquita su furia contra mí. Apenas me sostiene este lugar y espero que sea el único capaz de sostenerme, como nadie lo ha podido hacer.

Hasta siempre

Veo el presente, sin antes recordar lo que juntos vivimos. Que bellos recuerdos tengo de ti; abrazados estábamos en el día caminando por la plaza de nuestra ciudad; en las tardes de invierno mirábamos la lluvia caer lentamente; nuestros besos nos unían mas y mas; y en la noche desnudos nuestros cuerpos se juntaban en la unión mas maravillosa que pude haber tenido en mi vida. Sin embargo, hoy te dejo para siempre; hoy veré partir tu corazón como alguien parado frente al tren, y se despide de su ser mas querido que parte a la guerra. Así se siente mi corazón hoy al darse cuenta que te irás. Deseo para tu vida lo mejor; que cada segundo sea llenado al máximo con el más dulce amor; el valor sea tu escudo; la libertad te haga volar por sitios maravillosos que te hagan día a día mas feliz. Yo me puedo quedar así tranquilo, mas, tu recuerdo quedará marcado para siempre en mi corazón, porque lo que dejaste en mi fue una huella tan, pero tan imborrable, que será mi tortura en el lapso de querer olvidarte. Porque te amé mucho; te amo bastante; y te amaré por siempre. Nunca te olvidaré. Bendito sea el segundo que nos conocimos; y bendito también sea el segundo en que partirás, porque quizás estarás en un lugar mejor. Pero yo en tu vida seré único. Veo el presente, y es hora de seguir adelante llevando la estocada en el pecho. Gracias por lo momentos bellos que vivimos; gracias por las noches en que unimos nuestros cuerpos, nuestra alma, y nuestro corazón; gracias por las veces en que me brindaste protección; gracias por los errores que cometimos ya que nos unieron mas. Gracias eternamente por todo el amor que nos entregamos mutuamente. Y con un nudo en la garganta; con lagrimas en mi rostro no te digo adiós, sino, Hasta siempre. Nunca te olvidaré.

Traición

Mis ojos eran dirigidos siempre para ti; mi mirada quedaba paralizada al verte fijamente; yo te observaba desde un sitio tan profundo, en el cual te encontrabas en lo más alto y acudía a ti para poder subir un escalón día a día. Te acercabas diariamente, y mi corazón latía y palpitaba de nervios, combinados con una ansiedad de disfrutar de un momento contigo. ¿Qué podía ser mejor que tu? Con tantas ganas deseaba verte, ¡y lo lograba! Pero solo te conocía en el exterior; ¡Sal de la niebla; ¡muestra tus entrañas!; ¡deja mirarte desde lo profundo de tu espíritu! ¿Qué es esto? Me hiciste caso, saliste de la silueta y al fin descubrí quien eres. Tus  manos saludaban amorosamente hasta que te daba mi espalda y tú proseguías a enterrarme una profunda puñalada; tu corazón solo se guía por la envidia y te alimentas del llanto de los demás ¿Cómo pude estar al lado de tal horrorosidad? ¿Cómo soporté tanta maldad en mis manos? Tu pasatiempo favorito es espantar y angustiar un alma débil, y tu diversión se centra en el sufrimiento de aquellos que solo quieren amar. El verte con seguidores me entristece, al fijarme como se desvían y te siguen en tus horribles engaños. Apunto estuve de nadar en tu profundo mar. Hasta que saliste de la silueta y me dí cuenta del remolino con sangre que me iba a empapelar por completo. Hubiera deseado pasar de largo, antes de haberte conocido. Aunque esta experiencia me hizo más fuerte, dejaste huellas imborrables en mi alma, ya que no me olvidaré de tu traición jamás.

¿Y tú?

Yo, caminando en la autopista de la alegría; rodeado de una manera impresionante de la sonrisa de la gente. Yo, estando abrazado de la roza mas clara y hermosa de todas sin que ella ponga mayor rechazo, me alegro de que mi espíritu esté al compás de la pura armonía. Pero ¿y tú? Veo como los ojos se ciegan ante la desesperación de querer el poder. Veo como las manos sangran al golpearse unos con otros. Miro como la rabia se apodera de la mente de personas indefensas, utilizadas para la separación de quienes algún día quisieron estar juntos. Solo te miro desde lo lejos, y a pesar de estar en este hermoso lugar, me entristezco de que no estés aquí. Por que quiero que conozcas la felicidad; quiero que conozca una sonrisa; quiero que aprendas a vivir. ¿Y tú? ¿Dónde estas? En un sitio donde la ira parece ser una reina; donde la angustia es algo cotidiano; y la intolerancia y diferencia parecen ser sus mayores características. ¿Cómo te traigo hacia acá?

Miedo

Me comparo con alguien sentado bajo un foco, que solo tiende a agachar la cabeza y cruzar sus brazos alrededor de las rodillas. Comparo mi alma con una flor marchita en medio de un gigantesco campo. Es increíble ver como yo ando en sitios llenos de polvo y tú caminas entre rosas que te alegran con su hermosura. Es increíble como yo busco de beber ya que tengo sed y tú derramas la botella llena de agua como si fuera un estorbo para ti. Tengo miedo, mucho miedo. Cuando veo que me alejo de mí sueño; cuando siento que tu cara ha sido dada vuelta hacia mí; cuando llega la desesperación a visitarme y perturbarme en mi caminar. ¿Puedes entenderme? ¿Puedes saber lo que siento por dentro? ¿Te das cuenta como la vela que iluminará mi vista se está apagando poco a poco? ¿Y porqué? ¿Porqué a mí? Esta pesadilla lleva un minuto, y parece una eternidad. Tengo miedo. Se apodera la inseguridad en mí y lo único que quiero es paz. Se apodera el deseo maldito de retroceder el tiempo y lo único que quiero es limpiar lo que antes estaba sucio. Miro hacia delante ¿hacia dónde pueden ir mis senderos si no veo nada? Intento caminar ¿Pero si estoy cansado y no hay nadie a mí alrededor como para lograrlo? Solo me arrodillo y ruego para que la mañana llegue pronto. Pero siempre amanece nublado, y me prepara otro día gris, para otra noche oscura y eterna.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Solo un momento

En ciertos momentos ando por hermosos Lares; las flores me tocan muy suavemente, acarician mi piel y el pasto se acuesta para recibirme en mi estancia de placer. Si pareciera que donde voy los campos se alegraran. Pero solo dura un momento. Porque sé que pronto terminará. También se alegran los ríos que cruzan este verde prado y las rocas atentas están para ofrecerme su descanso. Pero solo dura un momento. Porque sé que pronto terminará. ¿Cómo no estar feliz ante tan magnífica acogida? ¿Cómo no disfrutar y agradecer ante tanta belleza que entrega todo para mí? Es para emocionarse ¿verdad? Pero solo dura un momento. Porque sé que pronto terminará. Muy pronto.

Te siento

Te siento cuando camino en el amanecer; te siento cuando camino en el atardecer; cuando camino al acostarse el sol; al anochecer. Camino por las plazuelas y tu presencia se me viene a la mente; camino por la orilla de la playa y mi corazón late al acordarse de ti. Si pareciera que las gaviotas tuvieran voz y me hablaran de ti, de cómo quedaron maravillados con tu belleza. Si pareciera que las olas me hablaran de ti, y me dicen todo el amor que llevas en tu alma, una vez  que estás conmigo. A través de los mares te siento; a través de los campos te miro; entre las nubes oigo tu voz y me desespero al no tocarte y sentirte al lado mío. Pero a la vez me conformo, porque sé perfectamente que tu mejor hogar y donde estarás con calor, es vivir dentro de mí.

Tócame el piano.

Voy caminando por el gran salón en busca del cuarto en el que alojas tú -gran inspiración de mi vida-  para sentarme allí y escuchar los grandes tonos del piano. Y tú sentada y preparada para brindarme lo mejor de tu talento.
            Grande sea tu belleza; grande sea el juego con tus dedos; grande sea lo que brota de tú ser y que me inspira a expresar lo mas profundo de mi corazón como medio de desahogo. Grande seas tú por poner a mis oídos en fiestas cuando oyen del piano. Por que entre nosotros solo hay amor puro; amor verdadero que  comienza contigo, sentada frente al órgano y culmina conmigo, sentado y escuchando lo que sale de ti. Amor verdadero y puro; amor sin mentiras, es lo único que puede existir en tu alojamiento, y que viaja por todo el salón. Grande sea nuestro amor en compañía del piano.

Te necesito

¿Para qué tenerlo todo, si tan solo tú me satisface? ¿Para qué tocar lo innecesario, si solo a ti te necesito? ¿Para que escribir pensando y pensando, si mirándote fijamente me inspiras a crear el mejor arte que puede haber dentro de mí?
Tan solo a ti te necesito para poder seguir en pié. Lo único que quiero estar a tu lado para siempre. Lo único que deseo es tener tu presencia cerca de mí. Larga vida a tu corazón. Larga vida a tu esencia. Larga vida a ti. Porque solo en ti, he encontrado el sentido ha cada uno de mis actos, y si te vas, vivirás por siempre en mi corazón. Te lo prometo.

Nostalgia

Como no recordar esos caminos que visité tantas veces; aquellos caminos que me recibieron con tanto amor y paciencia cuando andaba en un lugar perdido. Esos sitios que se entristecías al verme con una lágrima en la cara; con una desilusión en el corazón; con una angustia agobiando mi alma.
            Como no recordar esas calles que me vieron feliz y sonriente; cuando venía contento después de haber conocido la humildad; después de haber cumplido una meta propuesta. Recorría y recorría lugares, y siempre me acogían con su belleza, y yo me alegraba al mirarlas y descansar en el verde campo, o al bañarme en el inmenso mar. El sol me iluminaba día a día y pensaba en todo lo bello que hay dentro de mí y que nadie más se me parece. Soy alguien único. Único e inigualable. Avanzaba y avanzaba en esos Lares que miraban mi felicidad dentro de mi espíritu.
            Con un profundo anhelo recordaba el pasado y como lo disfruté. Con profundo anhelo recordaba aquellas pesadillas superadas que me hicieron ser más fuerte y resistir ante cualquier tentación que el mundo me ofrecía. Con profundo anhelo recordaba las veces que los tome de las manos y dejamos nuestra huella imborrable en la arena.
            Nunca lo olvidaré, y aunque llegue el día de mi muerte y me convierta en sencillas cenizas, mi alma llevará el recuerdo de la bella nostalgia que aconteció en mi vida. Y la llevaré por toda la eternidad.

Amor

Háblame con la voz de la ternura;
háblame con la voz de la vida,
y háblame con tu voz llena de dulzura
que en mi piel de a poco se agudiza.

Porque mi corazón palpita y se alegra
cuando ve salir de tu boca
esas palabras capaz de consolar cualquier pena,
cuando miro tu sonrisa,
el brillo de tus ojos,
y esas manos calurosas tan sumisas.

¿vez como mi corazón palpita locamente?
¿Vez como te imploro como un demente?
¿Te das cuenta como de cerca me esfuerzo por estar contigo?
¿Y apoyar mi cabeza, ambos desnudos en tu ombligo?

Nos sumergimos  mutuamente en una mar incontrolable;
en un océano lleno de bendiciones;
en un viaje que deseamos, nunca acabase,
y despertamos los 2 en unsin fin de dirreciones,
para seguir amándonos momento a momento,
aunque sea bajo el mayor tormento.

Háblame todos los días con la voz del amor puro y verdadero.

Oscuridad

Camino por la habitación de mi espíritu; escucho la música de alma; exploro las zonas más íntimas de mi vida, y observo como mí ser, es un regalo hermoso para los demás. Una prenda infaltable para los que me aman de verdad. Pero algo pasa; solo veo a mí alrededor sombras grises que me siguen paso a paso; llantos por todos lados; veo antorchas encendidas con una luz completamente fosforescente. Extiendo mi mano para sostener aunque sea una. Sin embargo, el camino hacia ella se alarga más y más. Ya no son grises las sombras que estaban en mi soledad, sino que son negras, y solo producen llanto incontrolable en mi corazón. Corro, corro y corro buscando la esperanza; corro, corro y corro buscando el alivio, buscando el despertar de esta pesadilla, buscando el amor verdadero. Logro ver algo, pero son solo las puertas que se cierran en cada rincón de mi vida, y las tinieblas se apoderan de mi espíritu atormentado por la oscuridad. No hay salida, solo me queda el deseo de que esa luz sorprendentemente, tan clara y poderosa, algún día penetre todo mi ser por completo. Algún día será, algún día.


Tristeza

Una meta me tenía propuesta; pedazos de un corazón roto quería juntar; una mano tuya quería sostenerla; ser tu compañía en la soledad; mirarte en cada uno de tus senderos; observar cada desplazamiento que realizabas. Pero no pude. El destino quiso que las cosas fueran diferentes. No se pudo alcanzar ni una propuesta; me invade la sensación de apretar mis manos, y mis lágrimas que salen de los ojos no las puedo contener; es tanta la impotencia que siento en el corazón que desearía retroceder el tiempo y comenzar de nuevo. Pero no se puede, y viviré pensando en lo que pudo haber ocurrido. Tendré que conformarme con lo que es el presente. El presente irreparable, el presente que me amarga, el presente que solo me recuerda las metas inalcanzables. Y ya nada se puede hacer.
            

La falta de ayuda

Yo soy solo un desconocido, uno mas del montón entre la gente. Abatidas están mis piernas de caminar por sitios donde las puertas se me cierran. Apretadas están mis manos por  tocar cosas que no me pertenecen; cansada está mi boca de hablar para conseguir tu ayuda. Me toco el rostro y solo siento mis lágrimas desvanecerse. Me siento viejo y lastimado al ver como el gozo de mi risa se esfuma entre el viento. Solo deseo estar contigo, pero no me miras de frente, y al final, me quedo solo a la mitad del camino.

Solo deseo que las puertas de los callejones en los cuales camino, se abran para poder encontrar la luz. Esa luz radiante del atardecer capaz de ahuyentar las tinieblas de la noche y llenarme del calor del sol, la estrella más luminosa de todas y jamás, pero jamás caerá del cielo.