Esto lo añoraba mucho. Mi alma está en paz, y me comparo como si estuviera en un parque donde solo existen las áreas verdes y árboles que me maravillan por completo. Con el viento a mi favor que me relaja en cada latido. Si, mi alma por fin está en paz; mi corazón en felicidad. EL cielo solo refleja la sonrisa de mi rostro ¿Qué más voy a pedir? Solo el deseo de seguir agarrando cada pasto y mirar cada brisa que me cruza.
Siento en mi corazón como se llena de gusto ante tanto amor entregado y dado, en un alma que ha llevado a cabo el crudísimo dolor del invierno en sus más poderosas tempestades.

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